Una composición minimalista y tranquilizadora con un encanto reconfortante. Como una caricia exquisita, delicadamente empolvada y aterciopelada, la antesala de la suavidad comienza con una sutil flor de azahar que se envuelve en pétalos de manzanilla romana. Su lecho de almizcles blancos invita a cerrar los ojos y saborear cada momento. Una fragancia de equilibrio armonioso entre la dulzura floral y la calidez almizclada.
- Nota de cabezaAzahar
- Nota de corazónManzanilla romana
- Nota de fondoAlmizcles blancos




